Área 42: cómo construir altavoces con una placa de poliestireno [vídeo]

¿Sabes cómo funciona un altavoz? En el video “Cómo construir altavoces con un HD antiguo”, mostramos y, además, enseñamos cómo se puede utilizar un HD antiguo para reproducir sonido.

Lo que vamos a hacer hoy es un poco diferente: vamos a crear un altavoz desde cero. Lo mejor de todo es que utilizaremos objetos sencillos, económicos y fáciles de encontrar.

Los materiales

  • Un plato de poliestireno;
  • Tarjeta postal;
  • Cinta de enmascarar y cinta de doble cara;
  • Papel sulfite;
  • Pegamento caliente;
  • Imanes;
  • Alambre de cobre esmaltado (aproximadamente 2 metros, preferiblemente AWG 30);
  • Tijeras.

En nuestro caso utilizamos cuatro imanes cerámicos de 100×50 mm cada uno. Los imanes de neodimio son más eficientes porque son más potentes. Tampoco importa su tamaño y forma, siempre que la bobina esté construida de acuerdo con estas características.

(Fuente de la imagen: Tecmundo)

Por ejemplo: puede usar uno o más imanes cuadrados, pero también debe construir la bobina en este formato. La operación será la misma.

Comenzando el montaje

El primer paso es cortar dos tiras de papel bond del mismo tamaño que el conjunto de imanes; el primero debe ser aproximadamente el doble de largo que el segundo. Después de preparar el sulfito, cortaremos el cartón. Necesitamos dos hojas de papel de aproximadamente 8×5 cm cada una, que es el tamaño medio de una tarjeta de visita.

Las dos piezas de cartón deben doblarse en forma de “W” ya que servirán de soporte para nuestro altavoz casero.

(Fuente de la imagen: Tecmundo)

Ahora, envuelvamos la primera tira de papel alrededor del conjunto de imanes: debe estar muy apretado. Una vez envuelto, un trozo de cinta adhesiva servirá para arreglar todo. La segunda tira debe seguir el mismo procedimiento.

Bobinado de la bobina

El siguiente paso es muy importante y debe realizarse con calma.

Envuelva el alambre de cobre esmaltado alrededor de nuestro conjunto de imanes. Dejamos un sobrante de aproximadamente diez centímetros y luego comenzamos a rodar. Tardará unas 60 vueltas. El cable puede apoyarse sobre sí mismo, pero es importante tener en cuenta que debe ser firme.

Al final, pegamos todo con cinta adhesiva y dejamos otro trozo de unos diez centímetros, como al principio.

Después de envolver el alambre, retiraremos con mucho cuidado el imán y la primera capa de papel, que debería desprenderse con facilidad. No te preocupes por dañarlo, ya que será inútil.

(Fuente de la imagen: Tecmundo)

Nuestra bobina está lista y debería estar un poco floja; ver que encaje en el juego de imanes sin sujetar. Esto es importante, ya que es el movimiento entre ellos lo que hará que se reproduzca el sonido.

Si ha construido un electroimán antes, reconocerá este proceso. El alambre que estaba enrollado alrededor del cilindro de papel forma una espiral que, cuando recibe una corriente eléctrica, genera un campo magnético. Este, a su vez, reacciona con el imán permanente, provocando movimiento.

Dado que este campo magnético solo existe cuando hay corriente eléctrica pasando a través de los cables, se puede controlar su fuerza. El estéreo envía señales eléctricas de diferentes intensidades a la bobina y esto hace que modifique su campo magnético varias veces por segundo.

Terminando el montaje

Ahora, necesitamos pegar la bobina que acabamos de construir en la parte posterior de la placa de poliestireno, justo en el centro. También pegamos nuestros “resortes” hechos con cartón: uno a cada lado y manteniendo todo en paralelo.

(Fuente de la imagen: Tecmundo)

Lo que quede del cartón será la base de nuestro altavoz. Vamos a pegar el juego de imanes con un trozo de cinta adhesiva de doble cara justo en el centro. Ponemos un poco de pegamento en la otra parte de los clips y ajustamos el altavoz a la base. Como podemos ver, la bobina está suspendida sobre el imán.

Inmediatamente después debemos conectar los cables a la base del altavoz, pero recuerda: el conjunto necesita moverse, así que no dejes los cables demasiado estirados desde la bobina hasta la base.

Los cables también deben pelarse para que sea posible su conexión a un estéreo. Como usamos cobre esmaltado, la forma más sencilla de hacerlo es usar un encendedor para quemar las puntas.

(Fuente de la imagen: Tecmundo)

Probando nuestro altavoz hecho a mano

Ahora viene la mejor parte: las pruebas. Conectamos los cables a la salida de sonido de un receptor y tocamos una canción. Los resultados son impresionantes para un altavoz hecho a mano construido con una placa de espuma de poliestireno.

(Fuente de la imagen: Tecmundo)

Pero recuerda: los altavoces profesionales tienen un sistema que disipa el calor producido por la bobina, a diferencia de este. ¡Así que no exageres con el bajo!

¡PRIMA!

Solo por curiosidad, construimos un segundo modelo, un poco más Frankenstein que el primero. Si alguna vez ha tenido un carrito a batería, ciertamente ha visto un pequeño motor como ese dentro del juguete. El principio de su funcionamiento es el mismo: una bobina con imanes a su alrededor.

Pegamos el motor en el centro de la placa de Styrofoam y conectamos los cables a la salida de sonido del receptor. La calidad del sonido no es la misma, pero es interesante ver cómo funciona todo.

(Fuente de la imagen: Tecmundo)

Un poco de teoría

Cualquiera que haya visto un altavoz seguramente se habrá dado cuenta de que son cónicos. Su construcción es bastante sencilla, tanto es así que, desde su invención a principios del siglo XX, poco ha cambiado. Un altavoz común consta de algunas partes: un cono de papel (u otros materiales similares), una bobina eléctrica y un imán. La bobina es un electroimán, que se coloca en la base del cono de papel rodeado por el imán permanente.

Las señales eléctricas hacen que la bobina alterne entre los polos positivo y negativo, lo que hace que sea atraída o empujada por el imán que la rodea. Esto ocurre varias veces por segundo, moviendo el cono de papel y generando un desplazamiento de aire. Este movimiento convierte las señales eléctricas en señales de sonido que escuchamos.

Nuestro modelo rudimentario reproduce este sistema con mucha precisión. La diferencia es que la calidad del sonido no es la misma debido a las condiciones. De todos modos, ¿no es mucho más divertido aprender a construir tu propio altavoz que solo ver en teoría cómo funciona?